La temporada 2025 fue positiva para O’Higgins, pero al final del torneo, el equipo se quedó corto en su objetivo de pelear por el título. Aunque logró mantener una campaña competitiva y terminó en posiciones respetables, el club de Rancagua no logró acercarse a los punteros como se esperaba. En este artículo, analizaremos qué le faltó a O’Higgins para estar más cerca del primer lugar y qué aspectos necesita mejorar para poder pelear más arriba en la tabla en la temporada 2026.
1. La falta de profundidad en el plantel. Uno de los factores clave que impidió a O’Higgins pelear más arriba fue la falta de profundidad en su plantel. Aunque el equipo base mostró un rendimiento sólido durante gran parte de la temporada, la falta de opciones competitivas en el banco de suplentes se hizo notar en los momentos más exigentes del torneo. La ausencia de jugadores de calidad en varias posiciones limitó las alternativas tácticas y redujo la capacidad de reacción ante lesiones o sanciones. Este aspecto fue crucial en momentos de presión, como en los partidos clave hacia el final de la temporada, cuando el equipo no pudo mantener su nivel competitivo. Para la temporada 2026, O’Higgins deberá fortalecer su plantel con refuerzos que complementen a los titulares, especialmente en zonas como el mediocampo y la delantera, donde la rotación será fundamental.
2. Problemas en la definición. O’Higgins generó varias ocasiones de gol a lo largo de la temporada 2025, pero la eficacia en la definición fue un aspecto que no estuvo a la altura de los equipos que pelearon el título. Si bien se vio una mejora en el juego ofensivo, la falta de un goleador consistente se convirtió en un problema. El equipo no tuvo a un delantero que se hiciera responsable de las situaciones de peligro en la zona de ataque, lo que se tradujo en una baja tasa de conversión. Este problema se hizo evidente en los partidos cerrados, donde la falta de goles hizo que el equipo perdiera puntos importantes. Para la temporada 2026, O’Higgins deberá buscar un delantero goleador que sea capaz de traducir las jugadas ofensivas en goles, algo vital para cualquier equipo que aspire a estar en la cima de la tabla.
3. Inestabilidad en la defensa. Aunque O’Higgins tuvo tramos sólidos defensivamente, también mostró vulnerabilidades que le costaron puntos importantes. En varios partidos, la defensa no logró mantener el orden y permitió goles en momentos clave. La defensa, en general, tuvo problemas con los balones aéreos y las transiciones rápidas del rival. Además, las lesiones y la falta de continuidad en la alineación defensiva provocaron que se cometieran errores individuales que se pagaron caro. La inconsistencia en la defensa es una de las principales razones por las cuales O’Higgins no pudo pelear el campeonato. Para la temporada 2026, es necesario mejorar la solidez defensiva, incorporando un central con experiencia y un lateral con mayor capacidad defensiva. La mejora en esta zona será esencial para cerrar partidos y evitar perder puntos importantes en el camino.
4. Falta de control de los partidos clave. En los momentos decisivos de la temporada, O’Higgins no logró imponer su juego en los partidos clave. Aunque el equipo mostró grandes destellos de fútbol, no supo cómo manejar los partidos en los que se jugaban puntos vitales para acercarse a los punteros. Esto se evidenció en varias derrotas contra equipos directos en la lucha por los primeros lugares, donde el equipo no pudo sostener la ventaja o no mostró la madurez necesaria para evitar caer en el nerviosismo. En esos partidos, la falta de control del ritmo y la gestión de las emociones hizo que O’Higgins se viera sobrepasado. Para la temporada 2026, será fundamental que el equipo gane en madurez y mentalidad ganadora, aprendiendo a manejar la presión y a controlar los partidos en situaciones adversas.
5. Necesidad de un mejor balance entre ataque y defensa. Uno de los aspectos que más le costó a O’Higgins fue encontrar el equilibrio adecuado entre defensa y ataque. Si bien el equipo mostró capacidad ofensiva, en algunos partidos se desordenó en su planteamiento táctico, dejando espacios defensivos que fueron aprovechados por los rivales. La propuesta ofensiva fue muchas veces desmedida, lo que dejaba al equipo vulnerable en contragolpes. Para pelear más arriba en la tabla, O’Higgins debe encontrar un balance entre ser ofensivo sin perder solidez defensiva. Es fundamental que el equipo juegue con cabeza fría, tomando riesgos calculados y no desprotegiendo su zona defensiva.
Conclusión. En resumen, O’Higgins estuvo cerca de dar el salto, pero le faltó lo necesario para pelear más arriba en la tabla en 2025. La falta de profundidad en el plantel, los problemas en la definición, la inestabilidad defensiva, la incapacidad de manejar los partidos clave y el desequilibrio táctico entre ataque y defensa impidieron que el equipo se acercara a los primeros puestos. Para la temporada 2026, O’Higgins debe corregir estos errores, fortalecer su plantel, mejorar la eficiencia ofensiva y defensiva, y, lo más importante, encontrar la mentalidad ganadora que le permita luchar por el título de la Primera División. Con las modificaciones adecuadas, el equipo puede estar en condiciones de aspirar a mucho más en el futuro cercano.