Creo que a todos nos tiene molestos o confundidos y ya con la cabeza más fría era si había que dosificar y si algunos jugadores todavía están disponibles para jugar y entienden la idea de Bovaglio en este equipo. A la vuelta de la esquina está el comienzo de la copa Libertadores por lo cual O´Higgins ganó dignamente su lugar y que ahora representará a nuestro país y que esperamos lo haga de manera digna sabiendo la gran responsabilidad que tiene y más por los años que no se participaba en un certamen internacional. Más allá de hacer un análisis futbolístico, ayer se cometieron errores que pasaron la cuenta y que esperamos que en este comienzo de torneo no volvamos a lamentar.
O´Higgins entró dormido, esperando al rival que se hace fuerte en una cancha (en la cual no se debería jugar) y que es su mayor fortaleza por la velocidad y por la incomodidad del rival que lo sintieron en los primeros minutos donde los ataques de Castro y Meneses complicaron a la trinchera celeste hasta desequilibrar el marcador con su apertura. Vimos una defensa completa desnuda dejando que los atacantes hicieran un parque de diversiones y complicando en todo momento ante cualquier embate de fútbol. Robledo y Garrido no pudieron ganar ninguna pelota y solo se quedaron mirando como la pelota entró dos veces donde Carabalí fue un simple espectador.
La apuesta arriesgada pasó la cuenta pero que también mostró algunas novedades con las incorporaciones que dejaron buena impresión a pesar del resultado como el caso de Díaz, conocido por un juego veloz y directo. Lo mismo fue con el canterano Ogaz que se pudo plantar bien en mediocampo, incluso colaborando con el pase gol para que Rabello nos regalara un poco de esperanza. También rescatar a Felipe Faúndez que también buscó hacer daño en la retaguardia limachina, pero que tuvo que multiplicar sus esfuerzos tanto subiendo como bajando por la gran velocidad del equipo de la quinta región interior.
Punto aparte para quien siempre se echa el equipo al hombro como es Bryan Rabello convirtiendo un gol que algo nos regalaba esperanza y con un sutil pero significativo gesto tocó su camiseta para celebrar junto a las y los celestes que acompañaron al “amor” de sus vidas. Lo escribo en un punto aparte porque más allá del partido del miércoles ante Bahía con la salida de Rabello el equipo se vino abajo y la creación de fútbol solo pasó por pelotazos que no generaron ningún peligro al arquero Bórquez.
Segundo tiempo complejo y con una cierta desazón porque el equipo se vino abajo, sumado a que Bovaglio no supo leer el partido ni al rival realizando cambios que incomodaron al propio O´Higgins y disminuyeron lo bien que lo habían hecho en el primer tiempo. Vimos rendimientos muy discretos de varios jugadores que tratando de ser objetivos se ven como más que incorporaciones que refuerzos como es el caso de Schamine y de Vecino, muy al debe, poca presencia en cancha y peleando la pelota, pero esto comienza y esperemos que levanten su rendimiento. Nos generó preocupación un Rodrigo Godoy perdido, sin carisma, sin profundidad como lo caracterizaba. Rodrigo, aproveche su momento porque la vida en el fútbol es corta, ojalá me tape la boca a punta de centros y goles, pero su actualidad no es la mejor.
Esto comienza y sabemos que lamentaremos estos puntos perdidos, pero la vida y el fútbol siempre te dan revanchas. Se vienen semanas más complejas como éstas, por eso Bovaglio tiene mucho trabajo por delante y debe contar con los mejores jugadores que tiene, no es hora de experimentos. Lo más importante que no dude junto con los jugadores que siempre estaremos alentando y apoyando al amor de nuestras vidas, desde la cuna al cajón y a la eternidad, O´Higgins de Rancagua.
Juan Pablo Méndez
Panelista Locos x El Capo
