De un tiempo perdido, a esta parte esta noche ha venido
Un recuerdo encontrado para quedarse conmigo
De un tiempo lejano, a esta parte ha venido esta noche
Otro recuerdo prohibido, olvidado en el olvido
Finaliza el primer tiempo el pasado sábado 24 de enero entre O´Higgins y Magallanes, se escucha la canción “Para no olvidar” de Los Rodríguez y creo que todo es providencial, nada es por fortuna o a la suerte, cuando escuché esa canción es inevitable asociarlo con lo que vivimos en el 2025.
Más allá que siempre está la ilusión de un buen año, el pasado fue algo único en mucho tiempo. La mayoría es frágil pero la pandemia también se quedó en cancha donde sufrimos fecha a fecha hasta salir del pantano del descenso, lo mismo pasó con los años venideros teniendo un desfile de técnicos y jugadores que solo vinieron a conocer Rancagua. Lo acontecido el 2025 nos hizo revivir, resucitó nuestro corazón y nuestros reales deseos de competir, se acababa la amargura vivida en muchos años, volvimos a sonreír y a ilusionarnos hasta con la copa. Lamentablemente no se pudo, pero se logró como hito el tener una gran campaña que hiciera nuevamente que O´Higgins y la ciudad de Rancagua salieran en la prensa deportiva de la capital (aunque a ellos no les importe) y que volviéramos a un torneo internacional después de mucho tiempo. La Celeste nos regaló un año tranquilo, sin sobresaltos, donde el club y los hinchas nos unimos en un abrazo que nos hizo volver a creer, a confiar y a competir.
Las gratas sensaciones que nos dejó el partido frente a Magallanes y con la mesura correspondiente nos da nuevamente una oportunidad para seguir despiertos y no dormidos. El recuerdo vigente del año pasado ya fue y es historia, es pasado, ahora hay grandes desafíos por delante donde el rigor, el trabajo y por sobre todo la pasión nos vuelven a poner en la misma vereda. Como alguien diría por ahí “disfrutemos el momento”, pero esto sigue y como siempre la vida nos sorprende para aprovechar una oportunidad, para regalar alegrías, para seguir unidos y para dejar en la cancha que hable este color, el más lindo que tenemos en nuestra memoria emotiva y en el corazón.
No será un año fácil, se vienen nuevos desafíos, grandes retos, altas expectativa, mayores exigencias, también nos tocará sortear con el destino y con todo lo que conlleva eso: los buenos y los momentos complejos donde juntos nos hacemos fuertes, tal vez las fuerzas oscuras del mal aparecerán y querrán bajarnos, por eso la fortaleza mental y el espíritu colaborativo entre dirigentes, jugadores, cuerpo técnico y los hinchas nos harán ser invencibles y fuertes en cada campo de batalla donde tengamos que enfrentarnos.
Todo lleva su tiempo y para conseguir logros importantes hay que vivir procesos, no situaciones instantáneas, por eso calma al pueblo celeste y paciencia, así se consiguen los logros y los frutos que tantos esperamos a fin de año. Esperemos que este equipo nos siga representando con y por el honor de este escudo y de su color Celeste que llevamos con orgullo en nuestra camiseta, en un tatuaje o en una fotografía que guardamos en el teléfono.
Hoy estamos más despiertos que nunca, y si dormimos es para soñar en grande, para gritar a todo pulmón, para que en nuestro corazón brote la pasión de los prisioneros que somos de este amor. Vamos O´Higgins.
Juan Pablo Méndez
Panelista Locos x El Capo
